Flaked
6.1Nota Final
Historia5
Personajes6
Enganche6.3
Giro de guión7
Puntuación de los lectores 9 Votos
7.7

Bueno, pues ya sabemos que no todos los Netflix Originals merecen la pena. Después de exitazos imprescindibles como House of Cards, Orange is the New Black, Bloodline o Narcos, y de otras series tan recomendables como Love o Marco Polo, se abre una nueva carpeta dentro de las producciones originales de la compañía que incluye las ficciones “que no hace falta ver”. Su primera integrante es Flaked.

Escrita y protagonizada por Will Arnett (Arrested Development), Flaked trataba de deslumbrarnos en su carta de presentación al definirse como una comedia sincera con toques de humor negro sobre la amistad, el amor, las mentiras y la capacidad de reinventarse. Y sí, es cierto que el amor, la amistad y las mentiras están en el centro de la acción, pero en los ocho episodios de su primera temporada no encontramos ni rastro de humor. De ningún tipo. Ni negro, ni blanco.

Will Arnett encarna a Chip, un cuarentón de Venice (Los Angeles) que parece haber dejado atrás sus problemas con el alcohol y que vende una imagen de triunfador que choca frontalmente con la realidad de su vida. Aunque su vecindario lleno de hipsters y freaks lo envidian y recurren a él para obtener buenos consejos, Chip tiene serios problemas para mantener su negocio, para decir la verdad y para quererse a sí mismo. De hecho, detrás de sus gafas de sol y de sus brazos de gimnasio se esconden muchos más fracasos que éxitos.

La historia central de Flaked, sin embargo, no ahonda en la compleja personalidad de Chip, en ese innegable misterio que le rodea, sino en el triángulo amoroso que se forma entre éste, su mejor amigo Dennis (David Sullivan) y la mujer que los ha enamorado a ambos, London (Ruth Kearney). Por ahí anda también la novia de Chip, Kara (Lina Esco), que complica bastante las cosas y convierte ese triángulo en un cuadrado. Con poca intriga, por cierto, ya que queda meridianamente claro que Chip y London se gustan y que la única barrera entre ellos es Dennis… al menos, hasta que la serie dé ese giro brusco a mitad de temporada.

Flaked 2

Flaked no es una buena serie porque falla estrepitosamente a la hora de conectarnos con las decisiones de los personajes. Chip tiene estampa de winner, pero sus actos no justifican en ningún caso que Dennis se lo consienta todo, entre otras cosas que viva en la casa de su madre mientras él se tiene que conformar con el apartamento de invitados. Una situación ilógica, poco creíble y que convierte a Dennis en una caricatura más que en un personaje. En general, casi todos los satélites que orbitan alrededor de Chip tienen excesivas e injustificadas deferencias hacia él.

Otro de los problemas que encontramos en Flaked es que no sucede nada interesante en media temporada, más allá de ver a Chip recorriendo las calles de Venice en bicicleta. Y son sólo ocho episodios. Si la serie pretendía acercarnos a los personajes para preparar el giro de guión a mitad de temporada, falla estrepitosamente en lo primero y, en consecuencia, pierde mucho interés lo segundo. Al final, ese “cambio de juego” aparece de forma brusca y antinatural, como si el balón de fútbol saliera por la banda y el recogepelotas devolviera un balón de rugby.

Flaked tampoco es una buena comedia porque carece de los elementos básicos inherentes al género, entre ellos el más esencial: hacer reír. No, Flaked no es una serie divertida. Porque no se crean las situaciones y porque los personajes arrastran una mochila de problemas considerable. De hecho, el mejor gag de la serie me parece el precio del café, cinco dólares, en una cafetería que se llama Free Cofee.

El reparto de la serie trabaja bien, la fotografía es fantástica y el mencionado giro de guión le da otro aire a la serie, pero teniendo en cuenta lo rápido que crece el catálogo de Netflix en España, Flaked no ofrece suficientes argumentos como para que le demos una oportunidad.

Deja un comentario

No Hay Más Artículos